Como es lógico me acerqué a la farmacia más cercana a mi casa para comprar uno, la farmacéutica me dijo que no tenían ninguno de la marca Medela, que es la más conocida y extendida en extractores de leche, pero que tenían uno de la marca NUK (marca conocida por sus productos para recién nacidos) que funcionaba igual de bien. La diferencia de precio era mínima, así que lo compré.
En cuanto llegué a casa decidí probarlo, lo esterilicé y lo estrené, puesto que hacía dos horas que no le daba el pecho a la niña y estaba en una época en que tenía bastante leche. El aparatito en cuestión tenía un motor que parecía el del cepillo de dientes eléctrico o el de un juguete infantil, ni me enteraba de que lo tenía puesto aún estando a máxima potencia. He de decir que ocho años antes, cuando tuve a mi hija mayor, había tenido uno de Medela y recordaba bastante bien cómo se notaba la succión, así que esperé un rato a ver si el tema se animaba, y como no fue así (sorprendente, pues sin succión tenía que ponerme protección para no manchar la ropa) pasada casi una hora, decidí devolverlo en la farmacia la mañana siguiente.
La farmacéutica, una chica jovencita e inexperta, me dijo que ese tipo de productos no aceptan devolución, no acepté su respuesta y solicité hablar con el propietario o uno de sus responsables. En ese momento no estaba ninguno. Le sugerí que podría cambiarlo por un Medela eléctrico en lugar de devolverlo, si ello le acarreaba menos problemas con sus responsables, puesto que yo necesitaba el sacaleches. Me emplazó para dos días después cuando éstos estarían.
Paralelamente realicé una consulta a la oficina de consum de la Generalitat de Catalunya para informarme sobre mis derechos como consumidora, su respuesta fue clara, si el aparato se enciende, no es trascendente si realiza su función o no, si se enciende no hay mal funcionamiento, y por lo tanto no hay lugar para la reclamación. Sorprendente pero cierto.
Afortunadamente, la farmacéutica que estaba dos días después, la responsable, es madre de tres niños y comprendió la situación, me cambió el NUK por el Medela sin ningún problema y todo quedó resuelto. La diferencia fué abismal, a los cinco minutos ya estaba extrayendo leche.
Como anécdota cabe comentar que pocos días después publicaron un cartel informando a los clientes de que los aparatos eléctricos adquiridos en la farmacia, una vez que han salido de ésta, ya no admiten devolución…
Aunque pueda parecer publicidad de Medela, incluyo el link al post de mi pediatra favorito en el que habla sobre los extractores de leche de esta casa, una gran recomendación.
Para acabar, e intentando ser justa, he de decir que extractor de leche a parte, el resto de productos de NUK que utilicé en esa época (pezoneras, conchas recogeleche, chupetes,...) tuvieron muy buenos resultados.
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